Manual del descanso

El sueño y la edad

Dormir es esencial en nuestras vidas ya que nos permite descansar y reponer la energía que hemos gastado. Pero, ¿cuántas horas debemos emplear para un buen descanso? ¿Hay que dormir lo mismo a cualquier edad?

No todas las personas necesitan el mismo número de horas para descansar. Además, las características físicas y mentales de cada persona influye, de manera muy importante, la edad.

Es decir, nuestro sueño evoluciona con nuestro organismo precisando más horas al inicio de nuestra vida y menos a medida que nos acercamos a la vejez.

La infancia

No podemos conocer con exactitud la cantidad de horas que un niño necesita dormir. El descanso en cada niño depende de su ritmo metabólico, de su edad, de su actividad diaria o de sus hábitos.

Como norma general, un recién nacido emplea de media unas 18 horas para descansar. Es decir, solamente se despierta para su alimentación.

Poco a poco empieza a adaptarse a su entorno y al cumplir el primer mes de vida, requiere unas 16 horas de descanso. A los dos o tres meses, ya es capaz de distinguir entre el día y la noche y es posible que sea capaz de dormir toda la noche sin necesidad de despertarse para su alimentación.

Al año, en circunstancias normales, dormirá de media unas 12 horas, reduciéndose a 9 o 10 cuando empiezan su educación en la escuela.

Esta cifra irá disminuyendo hasta una media de 8 horas a medida que se acercan a la adolescencia.

Lo que es importante es establecer, a lo largo del día, una rutina con horarios y actividades para que el niño se sienta seguro y confiado. De esta forma aprenderán a distinguir cuando deben acostarse para descansar.

De la misma forma, es esencial el ambiente de descanso, que este no sea ni muy caluroso ni muy frío, que la ropa de cama sea muy cómoda y que ellos se sientan limpios y cómodos para descansar.

Para conocer si un niño descansa bien, es básico el fijarse en su día a día: somnolencia, falta de atención, irascibilidad, …, son factores que nos indicarán que el niño no descansa de forma adecuada.

La adolescencia

Los adolescentes necesitan entre ocho y media y poco más de nueve horas de sueño cada noche.

En los adolescentes el reloj biológico del sueño funciona de distinta manera que en niños o en adultos. La melatonina, hormona que regula el ritmo del sueño y la vigilia, aparece más tarde por la noche en los adolescentes que en niños y adultos. Esto hace que hace que tengan menos ganas de acostarse.

Algunos indicadores de que no se está durmiendo bien pueden ser la dificultad para levantarse, la falta de concentración, irascibilidad, …

Para hacer que el adolescente duerma más y mejor, se recomienda acostarse habitualmente a la misma hora, no tomar bebidas irritantes (café o refrescos de cola), evitar actividades que puedan alterar al adolescente antes de acostarse (películas o programas de televisión violentos), no hacer siestas largas o practicar algo de ejercicio cada día.

Los adultos

De los 20 a los 40 años, nuestro cuerpo necesita una media de 8 horas de sueño. Entre los 40 y los 60 esta media puede reducirse hasta las 7 horas de sueño total.

Pero es en esta franja de edad cuando debemos cumplir con mayor número de responsabilidades, tenemos un mayor número de preocupaciones, etc. Por eso nuestro cerebro no descansa y si nos acostamos algo alterados o preocupados por cualquier motivo, puede ser la causa de un mal y discontinuo descanso.

Algunas recomendaciones para dormir de forma adecuada a esta edad son:

Mantener una regularidad en el horario del descanso. Se debe establecer una rutina para acostarnos y levantarnos a la misma hora.
Reducir la siesta o descansos durante el día, ya que puede provocar sentir menor sueño en la noche.
No tomar bebidas excitantes, ni alcohol ni fumar.
Establecer una rutina de ejercicio diario.
Hacer que el lugar para dormir sea seguro y cómodo, siempre con la mínima contaminación lumínica y acústica posible y siempre bien ventilado.
El embarazo

Las mujeres embarazadas observarán que al inicio de su estado aumentan las horas de sueño. Hacia el final del embarazo les costará conciliar el sueño por el tamaño y peso de su abdomen (les impedirá moverse y encontrar la posición más cómoda), o por la necesidad constante de orinar o bien por empezar a sentir contracciones uterinas.

Es aconsejable que las embarazadas duerman sobre su costado izquierdo ya que esta posición favorece el flujo cardíaco materno.

Se debe dormir con la cabeza más ala que el cuerpo, orinar antes de dormir, hacer ejercicio (pero no justo antes de ir a dormir), comer de forma ligera antes del descanso y establecer una rutina de descanso, es decir, acostarse y levantarse a la misma hora reduciendo las horas de sueño diurno.

La vejez

A partir de los 60 años, las horas de sueño lento y profundo se reducen considerablemente, con lo que aumentan los tiempos en los que estamos despiertos en la cama o también aumentan el número de despertares nocturnos.

Por tanto, es normal que las personas a partir de esa edad duerman un total de 6 horas nocturnas y 1 o 2 diurnas. Al reducir las horas de sueño durante la noche, pero permanecer casi el mismo tiempo e la cama, hace que tengamos la sensación de un descanso de mala calidad o poco eficaz.

Por tanto, es esencial a esta edad prepararse para el descanso. Es preciso contar con una habitación totalmente acomodada para el descanso (luz, ruido, ventilación), contar también con un sistema de descanso (somier, colchón, almohada y ropa de cama) totalmente adaptado a nuestras necesidades y practicar ejercicio físico de forma regular.

Habitación Feng Shui: consigue la armonía en tu dormitorio

El Feng Shui es un arte chino cuyo principal objetivo es conseguir la armonía a través de diferentes elementos y con la fuerza natural de la tierra. Principalmente, se trata de equilibrar nuestro Chi (energía vital) con las fuerzas del Yin y Yang, fuerza femenina y masculina respectivamente. Para orientar tu habitación Feng Shui es necesario tener en cuenta una serie de consejos, entre los que se encuentran la orientación de la cama, los colores, el uso que se realiza de la habitación, los adornos y, por último, el orden del dormitorio. ¿Te animas a decorar tu casa con Feng Shui y en concreto tu habitación?

  1. El color de la habitación Feng Shui

    Elegir el color de la habitación es muy importante ya que el Feng Shui contempla sólo los colores pasteles o suaves, es decir, aquellos que estimulan el descanso y la relajación. No debes pintar las paredes de color rojo, verde oscuro o azul marino sino con colores claros. Lo mismo sucede con las alfombras y la ropa de cama (sábanas, mantas, fundas y almohadas) ubicadas en el dormitorio. Todos estos elementos deben ser de colores suaves o pastel y estar formados con telas naturales y no sintéticas. ¿Dónde comprar ropa de cama y demás elementos para la cama? Tanto en la tienda online de La Redoute como en Aliexpress encontrarás todo lo indispensable para decorar tu habitación Feng Shui.

  2. La orientación de la cama según el Feng Shui

    La orientación de la cama es uno de los puntos fundamentales a la hora de decorar tu habitación Feng Shui. Según este arte milenario tanto la cabeza como los pies de las personas nunca tienen que estar mirando a la puerta, sino hacia el norte o este. Además, no debe haber nada encima ni debajo de la cama, simplemente un buen cabecero. El respaldo de la cama, que simboliza seguridad, tiene que tener una pared detrás y nunca una ventana. De tal manera que no es conveniente dormir bajo una ventana, pero en el caso que no se pueda evitar es aconsejable tapar dicha ventana con una cortina opaca.

  3. Los adornos en la habitación

    También son muy importante los adornos ubicados en el dormitorio, y sobre todo la ubicación de los espejos. Este arte no contempla colocar un espejo frente a otro. ¿El motivo?  Según la filosofía del Feng Shui puede atraer la energía negativa entre ellos y, por consiguiente, en la habitación. Algo que no estamos buscando; nuestro objetivo es atraer la armonía a nuestro dormitorio no crear energía negativa. También hay que evitar el uso de luces fuertes y apostar por luces más tenues para que produzcan paz y tranquilidad.

    Además, hay que evitar tanto los adornos como los cuadros relacionados con el agua ya que según este arte oriental milenario el agua está íntimamente relacionada con problemas de alergia, asma y algunos problemas respiratorios. Si siempre has querido tener luz natural en el dormitorio, el mejor consejo es colgar unos cuantos cristales en la ventana para que reflejen la luz del sol. En la tienda online de Aliexpress podrás comprar cualquier elemento decorativo para tu habitación.

  4. El orden y uso en la habitación: campos electromagnéticos

    No olvides que tener una habitación ordenada, ventilada y con una temperatura regular también es un punto vital a la hora de tener tu habitación Feng Shui. Recuerda que el desorden está complemente en contra de los principios básicos de este arte, así como tener la ropa o demás cosas por el suelo. El orden es fundamental en esta disciplina, no lo olvides.

    Por otra parte, el uso que se realiza del dormitorio también es muy importante. No se puede tener ningún tipo de aparato electrónico en la habitación, es decir, nada de televisiones, ordenadores, videoconsolas o equipos de música. En general, el dormitorio es un espacio en el que se hace de todo, desde dormir y ver la televisión hasta escuchar música, cenar o trabajar. Pero no en una habitación ligada al Feng Shui.

    Para decorar tu habitación Feng Shui es necesario reducir al mínimo el número de aparatos electrónicos y utilizar este espacio exclusivamente para dormir. En el caso que no se puedan mover algunos aparatos electrónicos de la habitación, lo más conveniente es taparlos con una tela.

En definitiva, el Feng Shui es un arte oriental milenario que aporta armonía y bienestar tanto al dormitorio como a nuestras propias vidas. Un técnica con la que se consigue paz y tranquilidad, eso sí, siempre que se sigan los consejos anteriores. ¿Te animas a decorar tu habitación Feng Shui? Si sigues nuestros pequeños pasos seguro que conseguirás una mayor tranquilidad y paz no solo en tu dormitorio sino en tu día a día. ¡Anímate y descubre los beneficios del Feng Shui!