En épocas raras, aprendamos sobre el Pánico PDF Imprimir E-Mail
escrito por Administrator   
Friday, 12 de March de 2010
Image Tips para aplicar

 

EL PANICO INDIVIDUAL


Como lo planteara el Prof. Quarantelli el pánico es raro e infrecuente; sin embargo, será bueno reflexionar sobre sus características.
Todo ser humano ante una situación de peligro real o imaginaria, responde con miedo. Esta es una respuesta biológicamente congénita, nos protege como especie y ha permitido nuestra sobrevivencia. El miedo evita que cometamos actos imprudentes, nos permite evaluar la situación de urgencia y nos prepara para la lucha o para la huída. En términos generales podemos decir que sentir miedo es bueno y hasta beneficioso , pero cuando el miedo es desproporcionado y sale fuera de nuestro control nos produce "ceguera psicológica" es decir nos incapacita para evaluar el peligro en forma real y escoger la mejor alternativa para enfrentarlo o huir de el. Asimismo viene acompañado de un intento irracional de huir, de llantos incontrolados, etc.


SU POTENCIAL PELIGRO ES QUE ES ALTAMENTE CONTAGIOSO.


Generalmente se presenta cuando la persona siente que esta atrapada, que es imposible escapar o que efectivamente las vias de escape se encuentren cerradas o que estas colapsen. También cuando el aire fresco es escaso como en el caso de los incendios y la persona siente síntomas de asfixia.


Otro factor potencial que puede provocar una reacción de pánico puede ser el ver a familiares o amigos cercanos morir de manera violenta o con serias amputaciones traumáticas.

 

El pánico es consecuencia de una búsqueda inútil dentro de nosotros mismos de la respuesta que hemos de dar ante un peligro que nos amenaza. Es un factor que agrava el riesgo individual, pues elimina toda voluntad de la persona de hacer frente al peligro.


MANEJO DEL PANICO INDIVIDUAL:


En caso de provocar el pánico que la persona empiece a correr, lo primero que se tiene que hacer es evitar que lo siga haciendo. Es muy probable que debido a la ceguera psicológica el individuo corra en la dirección opuesta a las vias de escape o intente lanzarse por alguna ventana. Para conseguir esto es bueno que pida ayuda a otra persona. No intente detener Ud. solo a alguien presa de pánico. Una persona en este estado adquiere una gran fuerza física. Se le debe abrazar y resistir sus agresiones físicas. No devuelva una agresión con más agresión; esto puede desencadenar una reacción agresiva en cadena entre otros espectadores.


Existe la posibilidad de conectarse con el individuo que tiene pánico mediante los sentidos. Aunque éstos pueden ser también bloqueados por la mente, son lo último que se cierra.


Si nos acercamos, les miramos fijamente a los ojos y más que hablarles les hablamos fuertemente y con voz autoritaria, no cabe duda que su mente recibirá nuestro mensaje y que comunicará al cuerpo lo que hay que hacer; normalmente será seguirnos.


Es inútil tratar de razonar con una persona que está bajo el efecto del pánico. Sus mecanismos de raciocinio no funcionan. Se debe dar órdenes y conducirlos fuera del lugar del peligro y de la mirada de los demás para evitar el contagio, nunca lo deje solo a pesar de que aparente estar calmado. Es preferible dejarlo en compañía de algún amigo o familiar cercano. Conforme se vaya calmando se le puede asignar pequeñas tareas de ayuda a otros, lo cual puede terminar por serenarlo.


COMO MANEJAR UNA SITUACION DE PANICO COLECTIVO:


Nos situamos en un escenario de emergencia. Un terremoto, un voraz incendio, una amenaza terrorista, etc. En esos instantes, cuando todos quedamos aterrados, que es cuando nuestro cerebro nos pregunta, qué hacer, debemos reaccionar primero porque nosotros somos los profesionales de la protección; sabemos que no nos tenemos que quedar quietos, o alguien se nos adelantará, pero… para sembrar el pánico.


Una voz serena, fuerte equilibrada que diga sencillamente: POR AQUÍ es suficiente para que los que no hayan podido reaccionar porque su mente está vacía, perciban esa orden y nos sigan. Actuarán racionalmente. Siguen a una persona que sabe lo que hay que hacer. Si hay varios que dicen POR AQUÍ porque conocen las técnicas de Defensa Civil y quieren evitar el pánico general, no importa. Si ese POR AQUÍ trata de significar lo mismo, es bueno. Pero aunque signifique direcciones o actuaciones contrarias, no importa, siempre obedecerá a criterios procedentes de la razón.


Habrá revuelo, dudas, pero hay algo que hacer. Hemos llenado la mente de las personas y evitado el progreso hacia el pánico. Tal vez la situación sea tal que perezcamos todos, pero hemos luchado, como es nuestra condición de seres vivientes, por nuestra supervivencia; alguna probabilidad puede haber y si la hay, hemos actuado correctamente para aprovecharla. Lo demás hubiese sido entregarse al desastre.


QUE HACER CUANDO CUNDE EL PANICO:


Como hemos indicado cuando una persona agota en unos segundos, todo su conocimiento sobre lo que ha de hacer ante un peligro y no recibe información de fuera, se produce el pánico,. Y lo que es peor, lo provoca en los demás. Nuestra obligación ahora es delicada. No es tan fácil. En primer lugar, debemos tener nervios de acero para no sucumbir, como los demás, en el temor colectivo.


Los brigadistas en medio del peligro real que ha dado lugar a la emergencia y, además, en medio de un grupo de personas dominadas por el pánico, hemos de protegernos del peligro y procurar que esas personas tampoco sufran los efectos del mismo.


Un vez que cunde el pánico y el temor descontrolado se apodera de un grupo humano es muy peligroso tratar de colocarse delante de ellos y evitar que corran; posiblemente pasarán por encima de nosotros.


La mejor táctica es asociarse a ellos, gesticular más que ellos, gritar más que ellos, si se encuentran parados nos pondremos en el medio e impulsaremos a los de adelante a seguir la dirección correcta. Así arrastraremos a los de atrás a seguirnos. Si están en movimiento, nos pondremos a la cabeza del grupo, entre las primeras filas. Si van en sentido adecuado apresuraremos el paso. Si van en sentido contrario, los conduciremos en la dirección más conveniente para que cambien el sentido de la marcha.


Una vez fuera del peligro trataremos de CALMARNOS y al mismo tiempo calmar a los demás. La mayoría se tranquilizará y empezará a preocuparse por la situación. El pánico se terminó.


Algunos tardarán más tiempo, pero para eso tenemos la ayuda del personal especializado que les dará el tratamiento adecuado.
Queremos antes de terminar, hacer hincapié en la importancia de la preparación de las personas. La mejor asistencia social que podemos impartir está en hacer llegar a todos la forma de enfrentarse a cualquier situación de emergencia con criterios amplios, para que sean fáciles de asimilar, rápidos de recordar y útiles de aplicar.
 

Fuente: http://www.desastres.org/libros/panico.htm

 
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